Caigo del precipicio de los primeros tiempos. Del sueño paso a la realidad.
Me enamoro poco a poco de tu despertar. Del primer rayo de sol al que invitas tú, ese que entra valiente en la habitación y acaba con mi oscuridad, y la de mis sueños.
Me enamoro del realismo que empieza entonces, cuando abro un ojo y recuerdo que aunque te vas corriendo, porque llegas tarde, estás ahí.
Día tras día este rayo de sol me engancha.
Y duermo un ratito más... pero mis sueños ya no son oscuros.
Y caigo...
Me enamoro poco a poco de tu despertar. Del primer rayo de sol al que invitas tú, ese que entra valiente en la habitación y acaba con mi oscuridad, y la de mis sueños.
Me enamoro del realismo que empieza entonces, cuando abro un ojo y recuerdo que aunque te vas corriendo, porque llegas tarde, estás ahí.
Día tras día este rayo de sol me engancha.
Y duermo un ratito más... pero mis sueños ya no son oscuros.
Y caigo...

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